Youth: Be Jesus’ Disciples of Hope and Joy

I recently spoke with three middle school-aged boys outside of a grocery store.  One asked for my blessing. We introduced ourselves, and I asked who was Catholic (they all were), and if they celebrate Holy Mass on weekends (none did anymore).  We chatted about life, prayer, our relationship with Jesus, and celebrating the sacraments.  I gave a few words of encouragement, blessed them, and we parted.  How is each of us called to reach out to our youth?
Excitement is high in Brazil, as youth from around the world celebrate the 28th World Youth Day.  Pope Francis offered his first WYD Mass at the Shrine of Our Lady of Aparecida, patroness of Brazil.  He said: “I too come to knock on the door of the house of Mary … that she may help all of us, pastors of God’s people, parents and educators, to pass on to our young people the values that can help them build a nation and a world which are more just, united and fraternal.
“I often preach that people say that our youth are the future of our Catholic Church; that is true, but they are also the present of our Catholic Church.  We are seeing this in Brazil as hundreds of thousands of young people are gathered to pray, to learn, and to serve our Loving Lord.  Let us each assist our young people to learn/live/love the three themes of World Youth Day: thirst for hope, thirst for God; being a disciple of Christ; and being a missionary: now go!”
Pope Francis calls us to “be lights of hope … let us encourage the generosity which is typical of the young and help them to work actively in building a better world.”  Jesus’ call for us Catholics is to go, and proclaim the Good News with great joy (cf. Mt 10:7 & Lk 2:10).  Let us reach out to our young people: our own children, our parishioners, and all, to be full of hope in God, who loves them more than they can ask or imagine!

Juventud: Sea Discípulos de Jesús de Esperanza y Alegría


Recientemente hable con tres jóvenes de la edad de escuela secundaria, fuera de una tienda. Uno me pidió mi bendición. Nos introdujimos, y pregunte quien era Católico (todos ellos eran), y si celebran la Santa Misa durante el fin de semana (ninguno lo han hecho). Platicamos sobre la vida, oración, nuestra relación con Jesús, y celebrando los sacramentos.  Di unas palabras de aliento, los bendice, y nos separamos. ¿Cómo somos cada uno de nosotros llamados para tratar de llegar a nuestros jóvenes?
El entusiasmo esta alto en Brasil, mientras jóvenes de todo el mundo celebran el 28ª Jornada Mundial de la Juventud (WYD). El Papa Francisco ofreció su primera Misa de WYD en el Santuario de Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil. Él dijo: “También yo vengo a llamar a la puerta de la casa de María… para que nos ayude a todos nosotros, Pastores del Pueblo de Dios, padres y educadores, a transmitir a nuestros jóvenes los valores que los hagan artífices de una nación y de un mundo más justo, solidario y fraterno.”
Yo frecuentemente predico que la gente dice que nuestros jóvenes son el futuro de la Iglesia Católica; esto es verdad, pero también son el presente de nuestra Iglesia Católica. Esto lo estamos viendo en Brasil como cientos de miles de jóvenes se juntan a rezar, aprender, y servir nuestro Señor Cariñoso. Déjenos cada uno asistir a nuestros jóvenes a aprender/vivir/amar los tres temas de la Jornada Mundial de la Juventud: sed de esperanza, sed de Dios; ser discípulo de Cristo; y sobre ser misionero, ¡ir!”
El Papa Francisco nos llama para ser “luces de esperanza...demos aliento a la generosidad que caracteriza a los jóvenes, ayudémoslos a ser protagonistas de la construcción de un mundo mejor. El llamado de Jesús  para nosotros los Católicos es de ir, y proclamar las Buenas Noticias con gran alegría (cf. Mt 10:7 & Lc 2:10). Vamos a tratar de llegar a nuestros jóvenes: nuestros propios niños/as, nuestros  feligreses, y todos, que sean llenos de esperanza en Dios, ¡quien los ama más de lo que ellos podrán pedir o imaginar!